¡Abracemos las adversidades!

La alarma suena a las 5:30 de la mañana. El frío invade la habitación, y cada fibra de mi ser me dice que me quede en la cama, que me envuelva en las mantas y me quede donde estoy... cómodo y cálido… Por Juan Sanguesa Pero hay algo muy importante que tengo que hacer: hoy tengo entrenamiento en el box de CrossFit. Salir de la cama, cambiarme y enfrentar el frío para llegar al gimnasio es un desafío en sí mismo. La baja temperatura hace que cada movimiento sea más lento, y mis músculos parecen resistirse a la idea de cualquier tipo de esfuerzo físico. Pero algo dentro de mí sabe que este esfuerzo vale la pena. ¿Por qué? Mi motivación para entrenar no es solo para fortalecer mi cuerpo, sino para fortalecer mi mente. El frío no es solo un obstáculo físico; es una metáfora de las adversidades que enfrentamos en la vida. Enfrentar el frío y superarlo se convierte en un acto de determinación y voluntad. Cada entrenamiento que completo, es ...